El test de personalidad que cambió el rumbo de mi futuro profesional

El test de personalidad que cambió el rumbo de mi futuro profesional

Esta es la historia de cómo un test de personalidad cambió el rumbo de un futuro profesional. Un futuro que parecía planeado a ojo de arquitecto, pero que, de forma repentina, dio un giro de 180 º. Y es que si os digo que en la decisión de una tarde mi vida podría haber sido completamente otra quizás pensaríais que estoy anunciando un producto de Tampax.

Pero sí, la decisión de elegir ser profesora y dejar de lado la oportunidad magnífica de poder trabajar en una empresa para el puerto de Valencia no es algo . El objetivo que andaba persiguiendo desde hacía tiempo: trabajar en la oficina de una buena empresa en la que crecer profesionalmente. Dos trabajos con realidades diferentes separados por km de distancia. Pero nadie me contó que los sentimientos, en este tipo de casos, también cuentan.

 

Los puertos unen vidas diferentes, pero también las separa la fuerza más poderosa: el mar.

Pero sí, a veces la vida es tan desafiante que no te da un segundo de respiro para considerar opciones. Parecía que el juego de seguir navegando por el mismo río sin explorar ninguno de sus afluentes había llegado a su fin. Era tan apasionante la experiencia de poder ver diferentes rutas desde el mismo barco que olvidé la posibilidad de que en algún momento me tocaría torcer. ¿Por qué elegir un camino al principio de tu ruta cuando ves tantas puertas abiertas?

 

Pero así es el destino de los navegantes. Llega un momento en que, cuando acecha un inesperado temporal y sube la marea, el capitán se ve obligado coger el timón. Escoger la ruta más óptima. A determinar un futuro para ese barco porque, aunque el mar es el que manda, él es el único que puede decidir seguir la corriente. Ese capitán esconde miedo detrás de esa visión de halcón, pero hay veces que las circunstancias obligan a doblegarse y a escuchar lo que el mar tiene que contarnos.

Y así fue como el capitán que llevaba dentro tuvo que tomar el rumbo de ese barco interno varado en mi indecisión. Esta es la historia de cómo navegar por las profundidades de mi yo me llevó a conocerme mejor y a tomar la decisión acertada para poder ser feliz. Un test de personalidad que me ayudó a entenderme mejor a mí misma y a dar con el destino correcto.

Desde bien pequeña sientes que se enciende la llama de la curiosidad lingüística y empiezas a ver palabras aquí y allí, a colocar tildes en el lugar correcto y a preguntarte el por qué de los significados. Tiempo después, casi de manera instintiva, tu cerebro activa su parte izquierda y empiezas a ver aspectos imperceptibles para el resto de niños de tu edad: un vecino francés articulando la u en forma de i, un personaje de una película americana que parece dibujar en sus labios un yes, en lugar de un , y una canción de un conocido grupo que en cada estrofa parece repetir la palabra tonight. También te fijas en ciertos aspectos que van más allá de lo puramente lingüístico y ves cómo cambian los paisajes al traspasar la frontera. Se respira un aire diferente a sabor de lo foráneo. Observas un poco más y te detienes a ver un balcón con dos personas regando sus flores. Sabes que esas personas, aunque de costumbres similares a las de tus padres, son ligeramente diferentes. Las separa una línea divisoria, la línea de dos mundos diferentes con idioma y cultura propios.

Todavía no lo sabes, pero toda esta introspección tanto lingüística como personal parece estar escribiendo tu futuro de forma decidida. Parece estar guiándote en el camino y llamando a la puerta de tus preferencias, pues tiempo después te vuelves para darle la razón y contarle que acabaste estudiaste Traducción. Sabías que te gustaba no solo traducir mensajes puramente lingüísticos, sino ideas culturales que solo existen en nuestro pensamiento. Traducción de realidades compartidas marcadas por diferentes formas de pensar. Lo tenías bien claro desde el principio, aunque el camino que tuvieras que recorrer fuera muy variopinto.

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Arte – Docencia – traducción – turismo – comercio exterior – negocios internacionales

Tiempo después aprendería a través de aquel test que ese poder de indecisión que me llevaba a ver diferentes alternativas en mi camino vendría marcado en el ADN de mi código personal.

«De hecho, es probable que los defensores se enfrenten al problema opuesto. Muchos luchan por comenzar una carrera desde el principio porque ven diez caminos tremendamente diferentes hacia adelante, cada uno con su propio conjunto de recompensas. Esto puede ser atractivo pero también desgarrador, porque elegir solo uno significa dejar de lado muchas otras cosas.»

Después de contraer matrimonio oficial con las lenguas y terminar la carrera de Traducción e Interpretación me di cuenta que lo único que tenía claro era que me gustaban diferentes materias al mismo tiempo. Me gustaba enseñar, me gustaba traducir y me gustaba corregir. Pero también me interesaban las culturas, enterarme de los conflictos internacionales y acercarme a otros países a través de su historia y costumbres. Por lo que finalmente aposté por especializarme en un máster en lengua inglesa que me diera unas pinceladas sobre comercio exterior para poder enfocar mi carrera a múltiples salidas: ¿quizás traductora para una empresa? ¿quizás responsable en la negociación internacional de una empresa? ¿quizá guía turística?

A su vez, en cambio, no renuncié a la idea de ser profesora de español para extranjeros, esa profesión con la que me iba ganando el sueldo y los sueños. El trabajo pasional que sabía que no podría ejercer entre cuatro paredes corporativas. pero que sabía que, de alguna forma, completaba mi forma de ser. El síndrome de la doble personalidad: la parte más humana y creativa y la parte más lógica y organizativa.

Sin embargo, conforme iba adentrándome más y más en la espina dorsal de aquel máster (que, vaya por delante, siempre me gustó, quizá debido a mi gran incongruencia) más desdibujado se veía el paisaje que iba construyendo frente a mí. Transporte de mercancías, business management y negociación internacional… un mundo que desde luego desconocía y para el que no me había preparado durante todos aquellos años. ¿Realmente aquel era el objetivo que iba buscando?

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Y, sin esperarlo, el destino me puso ipso facto ante la prueba más difícil de todo aquel viaje. Había llegado el momento que tanto había estado esquivando y, como el capitán que toma el riendo en plena tempestad, tuve que coger el timón de mi barco.

De forma simultánea, la escuela de español para extranjeros de mis sueños había llamado a la puerta de mi vida profesional. La directora de aquel centro, interesada por mi perfil, había contactado conmigo para ofrecerme una oferta de trabajo como profesora de español en su escuela. Esos sueños de película americana que solo suceden si dices vivir en Nueva York y perseguir el sueño americano. Por otro lado, a tres meses de terminar el máster, se me presentó la única vacante para un puesto de prácticas y posible incorporación en una empresa de comercio exterior en el puerto de Valencia. Una oferta que marcaría la diferencia y que no solo daría prestigio a mi currículo, sino que también calmaría el hambre de todos aquellos familiares que esperaban de mí una mujer de provecho y de futuro. Ciertamente parecía que se habían equivocado de invitada para aquella fiesta.

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Sin ir más lejos, mencionaba:

«La personalidad de Abogado es muy rara y representa menos del uno por ciento de la población», aunque después matizaba: «sin embargo, dejan su huella en el mundo. Tienen un sentido innato del idealismo y de la moral, pero lo que los diferencia de otras personalidades idealistas es su decisión y determinación.»

Reconozco que el mero hecho de estar respondiendo aquellas preguntas ya provocaba esa inquietud de como quien está descubriendo el mundo nada más despertar. Esas preguntas tan directas cargadas de simbolismo para la psicología.

«Para ti, un libro o una película interesante normalmente es mejor que un evento social», o «a menudo te quedas tan absorto en tus pensamientos que ignoras el entorno que te rodea o te olvidas de él» fueron algunas de las afirmaciones camufladas en forma de pregunta que tuve que admitir. Los placeres, cuando son íntimos, se disfrutan mejor.

Pero quizás la pregunta aquí es cómo influyó un test de personalidad a la hora de elegir la mejor opción para mi futuro profesional. ¿Aceptar el trabajo de mi vida aunque fuera mal pagado o desafiar a mi instinto y apostar por una opción valiosa para mi currículo con altas posibilidades de labrarme un futuro? La respuesta estaba en mi instinto, y mi instinto, en mi ADN.

 

You’ve tried to be more like them.

You’ve tried to be more normal.

You’ve tried to fix yourself.

But, Advocate, you’re not broken.

 

Advocate, o lo que es lo mismo, Abogado.

«Acaba de enterarse de que está en el 1% de la población que rebosa de pasión silenciosa, prospera en la creación de soluciones que impactan en el bien común … y tiende a esforzarse hasta el punto del agotamiento.»

Pasión… ¿sería ese tipo de característica la que destacaría en un trabajo de oficina y documentación?

«Los Abogados no son soñadores ociosos sino personas capaces de tomar medidas concretas para hacer realidad sus objetivos e impactar de forma positiva y duradera.»

Quizás mi forma de hacer bien en el mundo sería rellenando correctamente los impresos de mercancías y haciendo llegar la información al otro puerto del mundo.

«A los Abogados les resulta fácil establecer relaciones con los demás y tienen un talento especial para usar un lenguaje cálido, sensible, hablar en términos humanos en lugar de con la lógica pura y los hechos.»

Conforme iba destripándome más y más, sentía una ligera carga de peso. Como si las capas superpuestas sobre mí se fueran abriendo a cada línea que leía y que destapaba mis vergüenzas.

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«Es probable que los Abogados descubran que la mayoría de las trayectorias profesionales corporativas no están diseñadas para ellos, sino para aquellos que se centran en su estatus y ganancias materiales. Sin embargo, las personas con esta personalidad pueden encontrar un trabajo que les convenga en casi cualquier campo. Donde los Abogados no están del todo a gusto es en los trabajos en los que no se toma en consideración las necesidades personales, sean demasiado repetitivos o promuevan el conflicto. Los trabajos con estos rasgos dejarán a los tipos de personalidad de Advocate frustrados e insatisfechos.»

Una reflexión que, como poco, me hacía reflexionar.

  • «Creativos: combinando una imaginación vívida con un fuerte sentido de compasión, los Abogados usan su creatividad para resolver no desafíos técnicos, sino humanos.»
  • «Inspiradores y convincentes: hablando en términos humanos, no técnicos, los defensores tienen un estilo de escritura fluido e inspirador que atrae al idealista interior de su audiencia.»
  • «Decisivos: la creatividad, el conocimiento y la inspiración de los defensores pueden tener un impacto real en el mundo. Esto se debe a que son capaces de seguir adelante con sus ideas con convicción, fuerza de voluntad y la planificación necesaria para llevar proyectos complejos hasta el final.»

Lo empezaba a ver claro. Era una radiografía personal plasmada en forma de palabras.

«Estas necesidades son difíciles de satisfacer en un entorno empresarial, donde los Abogados se verán obligados a administrar las decisiones de otra persona junto con las suyas. Por esta razón, es más probable que las personas con el tipo de personalidad Advocate encuentren independencia en una posición de liderazgo o simplemente creando su propio negocio. Si eligen ir por la ruta independiente, se centrarán en aplicar su toque personal, creativo y altruista a todo lo que hacen. Esta puede ser la opción más gratificante para las personalidades de Advocate

Si alguien en ese momento me hubiera chivado que años más tarde estaría trabajando para un negocio que habría montado yo misma, quizás en ese momento las preocupaciones hubieran caído en forma de ilusión. ¿Cuestiones del destino? Yo prefiero pensar que se trata más de decisiones marcadas por la intuición y el corazón.

«Los Abogados a menudo persiguen carreras expresivas como la escritura, son comunicadores efectivos y autores de muchos blogs, historias y guiones. La música, la fotografía, el diseño y el arte también son opciones viables.
Un Advocate que trabaja como vendedor de Ferrari, por ejemplo, sería muy poco probable.»

 

Poco más tuve que añadir. El camino estaba decidido. Las explicaciones que tuve que dar en aquel momento a profesores, compañeros y familiares fueron innumerables, pero sabía que el capitán que navegaba dentro había escogido la ruta perfecta. Poníamos rumbo mar adentro.

Ah, por cierto. El test que me cambió la vida se llamaba 16 personalities,el único que me pudo entender de verdad y que dio vida a mi nuevo yo. Sin complejos. Me encajaron en el patrón de Advocate, aunque día de hoy sigo escribiendo mi historia. Eso sí, esta vez, con las cosas más claras.

2 Comentarios
  • María del Mar Genovard
    Publicado a las 11:16h, 03 septiembre Responder

    Increíble descripción de tu historia, conmovedora e inspiradora a la vez, un conjunto de ideas bien ensambladas que describen a la perfección tu yo más profundo. No dejes de escribir, no quieras ser como los demás, disfruta la vida a tu manera y no a la de ellos, porque eso te hará sentir más libre y más ‘tu’ que nunca y jamás dejes de remar porque tras las tormentas siempre llega un sol brillante y cegador que encoje el alma y lo llena de alegrías por doquier. Eres feliz, objetivo: seguir siendo feliz.

    Tu amiga,

    • Mari Luz Sáez Cano
      Publicado a las 21:55h, 15 septiembre Responder

      Love you to the moon and back lovely! <3

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