Author: Mari Luz Sáez Cano

El periódico literario / 15.09.2020

[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_empty_space][vc_column_text]Sientes el viento cristalino que cicatriza la mirada al recorrer las primeras líneas de esta obra y empiezas a caminar por un sendero de sombras que solo la Barcelona de los años 30 podría formar. Sigues adelante, formando surcos por las palabras que se quedan atrás y reconoces paisajes que en otro tiempo marcaron recuerdos para la memoria.

«El aliento helado de la tormenta arrastraba un velo gris que enmascaraba el contorno espectral de palacetes y caserones enterrados en la niebla.»

La avenida del Tibidabo, la plaza Real, la basílica de Santa María del Mar... y reconoces en los ojos de Daniel Sempere, el protagonista, una época convulsa que no solo dejó tras de sí almas enterradas, sino historias silenciadas para el fin de los días.  
El estudioso, El rincón del pensamiento / 01.09.2020

[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_empty_space][vc_column_text]Esta es la historia de cómo un test de personalidad cambió el rumbo de un futuro profesional. Un futuro que parecía planeado a ojo de arquitecto, pero que, de forma repentina, dio un giro de 180 º. Y es que si os digo que en la decisión de una tarde mi vida podría haber sido completamente otra quizás pensaríais que estoy anunciando un producto de Tampax. Pero sí, la decisión de elegir ser profesora y dejar de lado la oportunidad magnífica de poder trabajar en una empresa para el puerto de Valencia no es algo . El objetivo que andaba persiguiendo desde hacía tiempo: trabajar en la oficina de una buena empresa en la que crecer profesionalmente. Dos trabajos con realidades diferentes separados por km de distancia. Pero nadie me contó que los sentimientos, en este tipo de casos, también cuentan.